Cuerpo de luz o alma

El alma es el vehículo que utiliza el espíritu para iniciar su 'viaje de experimentación'

Fundamentos

El alma es el vehículo que utiliza el espíritu para iniciar su 'viaje de experimentación'. Así el alma se manifestará en algún momento en este planeta.

Nuestro espíritu no posee la capacidad de experimentar en esta densidad. En algún momento del 'no tiempo' el espíritu decide encarnar.

Al espíritu nosotros lo denominamos el 'Yo'.

El 'Yo' está conectado con el todo y con su Fuente, es, por así decirlo, una gota de energía en estado puro, sin forma, que tiene consciencia de su origen y que no tiene otro propósito que no sea el de volver a su Fuente.

El 'cuerpo de luz' o alma es un cuerpo de plena consciencia, que el espíritu utiliza para viajar hacia las dimensiones más densas, de menor vibración.

La luz se utiliza para simbolizar ambas cosas, conocimiento y consciencia.

Desde esta perspectiva es difícil pensar que el alma pueda llegar a venderse o que pueda ser tomado por la fuerza. Tu mente egoica no tiene poder para comerciar con tu cuerpo de Luz, a pesar del interés literario que esa figura pueda despertar.

Nosotros creemos que el cuerpo de luz sí puede enfermar. La 'enfermedad del alma' no es degenerativa, ni limitativa, y poco o nada tiene que ver con la enfermedad física, mental o emocional. Es fruto de la desconexión del humano con su 'Yo', con su Ser espiritual. 'La enfermedad del alma' se manifiesta muy rápidamente en el plano de la materia porque los tres cuerpos más densos han sido creados para dar soporte al alma.


El camino del alma

La frecuencia vibracional del cuerpo de Luz 'desciende' para entrar en un cuerpo físico.

El alma 'desciende', atraviesa el velo, entra en la 'cueva de la creación' donde recoge todo el material de experimentación resultado de sus existencias previas en este planeta, y por fin se encarna.

La 'cueva de la creación' es el sistema que permite mantener un registro de quién está en el planeta: el registro akáshico. y ésto es así porque cada alma humana que viene a este lugar llamado Tierra marca una diferencia energética, forma parte de la consciencia del planeta o Gaia.

El 'Yo encarnado' puede a partir de ese momento interactuar con sus semejantes. Puede vivir, sentir, jugar, .. con sus cuerpos densos y, llegado el momento, podrá morir. La muerte es sólo el cierre de un capítulo. Al partir, el alma visita de nuevo la cueva de la creación y agrega a su propia estructura cristalina la energía de todo lo que ha experimentado en esta última vida.

Si reencarnara de nuevo, antes de llegar al canal de parto, agregaría otra franja a la estructura cristalina, al akasha de esa alma. La misma alma, con una única estructura cristalina (una para cada alma) pero con una franja diferente para cada vida.

La muerte del cuerpo físico permite la reintegración de la materia del ser humano con la materia del planeta, sin embargo la energía del cuerpo mental y emocional no se reintegra hasta que hay una toma de conciencia de la propia muerte y su correspondiente aceptación. Es lo que se denomina el proceso de 'ir hacia la Luz'.

En mi experiencia como clarividente puedo afirmar que los espiritistas normalmente no conectan con los espíritus de los muertos sino con las 'trazas energéticas' que los seres humanos dejan tras su muerte.

Esto explica por qué un 'ser desencarnado' sigue teniendo miedo, bloqueos mentales, ansiedad, ... tras la muerte, y aunque también es capaz de los mejores sentimientos como amor o compasión, es incapaz de producir su propia energía y suele 'robar' energía a sus seres queridos o a otros seres vivos.


El Yo y el plan álmico

Desde el punto de vista de la psiquis humana el 'Yo' es a la vez continente y contenido de la persona; el Yo es a la vez aquello de lo que venimos y aquello que anhelamos.

El 'Yo' está oculto tras el velo de la mente egoicia pero ama ser descubierto.

El 'Yo' tiene un valor supremo, pero se halla en medio de la vida ordinaria, 'en la paja y el estiércol' como decían los alquimistas.

El 'Yo' sugiere una trayectoria de vida que equivale a un movimiento activo y creativo.

Al proceso que nos avoca el 'Yo' se le denomina 'individuación' y significa ponernos de acuerdo con nuestra verdadera naturaleza. La individuación desafía al ego a entrar en una condición desconocida en vez de permanecer cautivo de lo habitual y lo familiar.

Cuando tu alma desafía tu vida personal, generalmente experimentas, al menos al principio, una sensación de incomodidad y de pérdida. Pero poco a poco tu centro de gravedad y tu forma de vivir cambia para incluir realidades transpersonales que trascienden la mente.

A veces el 'Yo' parece un 'destructor' de tus identidades acostumbradas. Pero visto a través de la lente de sus propósitos, actúa para que tu compromiso sea más completo.

Para los alquimistas el verdadero trabajo transformador requería el conjunto de la persona.

En mi experiencia esta exigencia del 'Yo' generalmente recae sobre todo en nuestros aspectos menos desarrollados, aquellos que habíamos ignorado, consciente o inconscientemente, durante 'la primera etapa de nuestras vidas'.


El cuerpo de conciencia

En los niveles de más baja vibración el espacio entre las partículas es diferente, las partículas están mucho más juntas, impidiendo que 'descienda' una forma mayor o una serie de partículas mayores.

Este obstáculo es superado a través de una serie de divisiones del alma, formando aspectos más pequeños.

En cada división aparece una nueva alma en el sentido que hay suficientes partículas para actuar y reaccionar en forma diferente al alma original, pero a su vez cada parte contiene todas las 'cualidades' de la original. Como si fueran diferentes segmentos del alma original, con las cualidades intactas, pero en cada división la memoria de algunas de ellas se ha ido perdiendo.

Cuando el alma fragmentada retoma su camino 'hacia arriba', hacia las dimensiones superiores, la memoria se reconstruye nuevamente. Es decir que cuanto más baja y densa es la dimensión, más difícil se hace recordar la esencia misma del alma.

Cuando empiezas a recordar tu verdadera identidad tus cualidades propias vuelven a ti.

En la monografía del cuerpo físico utilizamos la imagen del triángulo con el ojo en el centro para referirnos al estado de conciencia. Siendo los tres pilares o esquinas del triángulo tu cuerpo físico (acción), tu cuerpo mental (pensamiento) y tu cuerpo emocional (emoción). Tu nivel de consciencia sería así el nivel que alcanza el 'pilar más corto'.

El 'ojo en el centro' sería tu alma, conciente de tus progresos y de tus limitaciones. Si alzamos ese punto angular podemos dibujar una pirámide.

A efectos puramente didácticos imaginemos una línea entre el vértice superior de la pirámide (que sería el nivel de vibración más elevado del alma) y la base de la pirámide (compuesta por tus tres cuerpos más densos). Esa línea representaría tu nivel de vibración o nivel de 'crecimiento espiritual' como ser encarnado.


Experiencia clínica

Para desarrollar esta monografía hemos recurrido a varias escuelas, espirituales o religiosas, científicas o paracientíficas, y nos hemos apoyado en canalizaciones propias y ajenas.

Invitamos a cada lector a usar su capacidad de discernimiento para evaluar su contenido.

Por último queremos compartir algunas observaciones que hemos recopilado en nuestra experiencia clínica, sobre el terreno.

Son muchas las personas que comparten una 'situación de vida difícil'.

Estas personas ... ¿Qué más comparten?

  1. han olvidado quienes son realmente,
  2. cumplen compromisos adquiridos (ser madre o padre, ser hij@, ser espos@) definidos normalmente por unas reglas sociales que buscan 'estabilidad' pero en ningún caso persiguen la realización del ser,
  3. han iniciado un proceso de autodestrucción y son incapaces de ver que la causa original de su malestar está dentro de sí mismos,
  4. sus flujos energéticos están bloqueados: abundancia, amor de pareja, realización profesional, o
  5. culpan a la vida de sus dificultades y se sienten incapaces de sustraerse de las leyes del 'qué se espera de mi', 'qué dirán', 'qué será de mi',
  6. están distraídos por el mundo que les rodea y buscan una ayuda externa salvadora,
  7. no se creen capaces, o merecedores, o auténticos, piensan que son simplemente 'del montón', 'otro igual', 'un cero a la izquierda',
  8. frecuentemente recurren a los tóxicos (fármacos, drogas, ...) para salvar la cara frente a la vida,
  9. se dejan conducir por estímulos externos, forman parte dócilmente del colectivo que no los quiere más que ellos a él,

Todos ellos han olvidado lo esencial: ellos tomaron una decisión, por la que son honrados, que les trajo a este planeta para formar parte de la experiencia más grandiosa jamás diseñada en un entorno de 'libre albedrío'.

Han olvidado que son seres de luz, hermosos, grandiosos y maravillosos. Y que todos poseen potenciales fantásticos, porque son 'esencia divina materializada'.


El programa de estudios del Espíritu (un curso de milagros)

El ego está tratando de enseñarte cómo ganar el mundo y perder tu alma. El Espíritu (Santo) te enseña que no puedes perder tu alma y que no hay nada que ganar en el mundo, pues, de por sí, no da nada.

Invertir sin recibir beneficios es sin duda una manera segura de empobrecerte, y los gastos generales son muy altos. No sólo no recibes ningún beneficio de la inversión, sino que el costo es enorme. Pues esta inversión te cuesta la realidad del mundo al negar la tuya, y no te da nada a cambio.

No puedes vender tu alma, pero puedes vender tu conciencia de ella. No puedes percibir tu alma, y no la podrás conocer mientras percibas cualquier otra cosa como más valiosa.

Identificarte con el ego es atacarte a ti mismo y empobrecerte. Por eso es por lo que todo aquel que se identifica con el ego se siente desposeído. Lo que experimenta entonces es depresión o ira, ya que lo que hizo fue intercambiar su amor hacia Sí Mismo por odio hacia sí mismo, y, como consecuencia de ello, tiene miedo de sí mismo. Él no se da cuenta de esto. Aun si es plenamente consciente de que está sintiendo ansiedad, no percibe que el origen de ésta reside en su propia identificación con el ego, y siempre trata de lidiar con ella haciendo algún "trato" demente con el mundo. Siempre percibe este mundo como algo externo a él, pues esto es crucial para su propia adaptación. No se da cuenta de que él es el autor de este mundo, pues fuera de sí mismo no existe ningún mundo.

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"- Yo veo al ser que hay en ti. Bienvenido a este espacio." Núria (coach espiritual)