¿Cómo puedo ser libre del miedo? es decir, del miedo de perder mi familia, mi reputación, mi carácter, mi cuenta bancaria, mis apetitos, etc.

Podréis decir que el miedo surge de la conciencia; pero vuestra conciencia está formada por vuestro condicionamiento, de modo que la conciencia sigue siendo el resultado de lo conocido.miedo

Siento temor de lo conocido, lo que significa que temo perder personas, cosas o ideas, que temo descubrir lo que soy, que temo hallarme sin saber qué hacer, que temo el dolor que pudiera sobrevenir cuando haya perdido o no haya ganado, o no tenga más placer.

El miedo existe mientras hay acumulación de lo conocido, lo cual engendra temor a perder. El miedo a lo desconocido es por tanto el temor de perder las cosas conocidas que he acumulado.

La acumulación invariablemente significa temor, el cual a su vez significa dolor. Aunque mi intención al acumular sea la de evitar el sufrimiento, éste es inherente al proceso de la acumulación. Las cosas mismas que yo poseo engendran miedo, es decir, dolor.

Todo lo que la mente hace para despojarse del miedo, causa miedo.

El miedo encuentra diversas escapatorias. La variedad más frecuente es la identificación. Identificación con la patria, con la sociedad, con una religión, con una familia, con una idea, con determinada forma de acción o de inacción.

La identificación es una forma de intentar escapar del 'yo' egóico. La identificación es un proceso de olvido de sí mismo. 

Así nuestra vida es un proceso de erigir resistencias contra los demás, muros por encima de los cuales miramos y observamos al prójimo; ya se trate de un muro psicológico, ideológico, material, económico o nacional.

Pero es el 'yo' el que ha proyectado esa cosa. Habiendo proyectado la idea no habréis destruido realmente el 'yo' o el ego, sino que le habréis dado un nombre diferente, una cualidad diferente.

Sólo hay comprensión y liberación del 'yo' cuando puedo mirarlo completa e integralmente como un todo; y eso puedo hacerlo únicamente cuando comprendo el proceso íntegro de toda actividad nacida del deseo, que es la expresión misma del pensamiento, sin justificarlo, sin condenarlo, sin reprimirlo. Si eso puedo comprenderlo, entonces sabré que existe la posibilidad de ir más allá de las restricciones del 'yo'.

 

¿Por qué existe el 'deseo de lucha' por llegar a ser algo (soy esto, y quiero llegar a ser aquello)?

Es obvio que la necesidad de realizarnos, de llegar a ser algo, surge cuando existe la percepción de que uno (ego) es insuficiente, vacío, interiormente pobre. Lucho entonces por llegar a ser algo; externa o internamente, lucho para llenar mi vacío con una persona, con una cosa, con una idea. Llenar ese vacío es todo el proceso de nuestra existencia.

Dándonos cuenta de que estamos vacíos, interiormente pobres, luchamos por acumular cosas en lo externo, o por cultivar la 'riqueza' interior.

En esta lucha nos interesa inevitablemente colmarnos mediante el logro de un fin; buscamos la propia satisfacción en un objeto, en una persona, en una idea, y eso exige constante batalla, lucha, esfuerzo. Sólo hay esfuerzo cuando uno intenta escapar de ese vacío interior por medio de la acción, de la contemplación, de la adquisición, del logro, del poder, y lo demás. 

¿Y qué sucede si uno cesa en el esfuerzo por huir (de esa percepción de vacío)?

Que uno vive con esa soledad, con esa vacuidad; y al aceptar esa vacuidad, uno hallará que adviene un estado de 'ser creador' que no tiene nada que hacer con la lucha, con el esfuerzo. El esfuerzo sólo existe mientras tratamos de evitar esa soledad, ese vacío interior; mas cuando lo miramos y lo observamos, cuando aceptamos lo que es sin esquivarlo, hallaremos que surge un 'estado de ser' en el que cesa toda lucha. Ese estado de ser es creatividad (estado de conciencia del ser creador), y no es resultado del esfuerzo. 

Cuando hay comprensión de lo que es, o sea del vacío, de la insuficiencia interior; cuando uno vive con esa insuficiencia y la comprende plenamente, adviene la realidad creadora, la inteligencia creadora, que es lo único que trae felicidad.  

 

Krishnamurti