Terapia Regresiva

A veces parece como si arrastráramos residuos de otras vidas. Como si los achaques que nos ocurren, no tuviesen una explicación razonable. Como si una raza, civilización, o determinado pueblo, fuese muy cercano a nosotros, ...

Fundamentos

La terapia regresiva, que se realiza utilizando diversas herramientas entre las que figura la hipnosis natural, es eficaz a la hora de::

  • transformar trastornos emocionales (fobias, ansiedad, depresión, dolores sin causa orgánica, miedos, problema con la sexualidad, trastornos alimenticios, ...),
  • potenciar la realización personal (descubrimiento del camino evolutivo vital, capacidad de perdonar, autoestima, ...),
  • modificar hábitos (tabaquismo, ...)
  • mejorar aspectos vitales (mejorar el rendimiento deportivo, expandir la creatividad, ...)
  • resolver problemas físicos,
  • o servir de coadyuvante de tratamientos médicos.

La técnica regresiva funciona profundizando en los trasfondos de la memoria subconsciente, sin órdenes, sin pérdida de la conciencia o dormirse, con una actitud relajada, siendo guiado de forma amable, en un espacio sin tiempo, sin metas previas, excepto la de abrir una puerta hacia nuestro interior, y así poder ver las cosas desde un estado ampliado de consciencia.

Lo más asombroso de la terapia regresiva es, una vez abierta la puerta, la rapidez con la que conseguimos conectar con el núcleo central del problema y el estado de conciencia que permite revisar nuestras experiencias desde una visión sin conflicto, en paz, la paz que reside en nuestro interior.

Esto nos permite recuperar la sabiduría interna propia del ser, que nos ayuda a sentir la vida desde una perspectiva más profunda y verdadera. Deshaciendo el espejismo del Ego. Eliminando el laberinto del drama. Simplemente siendo auténticamente nosotros. Libres y únicos ...

¿Libres de qué? De las proyecciones mentales, de los patrones de conducta impuestos, de las astucias retorcidas de nuestra memoria limitada y subjetiva, del yugo de las emociones malavenidas.

¿Auténticos? Sí, porque cada uno de nosotros es único, en su experiencia, en su configuración familiar, en su historia álmica (registros akashicos), es una expresión inimitable del espíritu ...

Texto original: Adolfo Calderero


Lo primero que hay que hacer es diferenciar la hipnosis en sí y el trabajo que se hace bajo hipnosis. Es decir, una cosa es poner a un persona en estado hipnótico, y otra cosa es lo que se hace con él una vez que está en trance.

El trance hipnótico es un estado llamado Theta. Esto tiene que ver con la frecuencia cerebrales o frecuencia de los impulsos eléctricos que dispara el cerebro. El estado consciente se llama Beta (13-30 hz), el sueño profundo es en Delta (1-3 hz) y cualquier tipo de relajación lleva al estado Alpha (8-12 hz). Solo la hipnosis lleva al estado Theta (4-7 hz), de forma consciente, y esto permite acceder a una información interior a la que no se accede normalmente de otra forma.

La inducción hipnótica, es francamente fácil. Cualquier persona puede aprender a hipnotizar.

Hay que comprender que el trance hipnótico es un estado natural en el que nos metemos solos a veces.

En el trabajo bajo hipnosis entra en juego la experiencia del terapeuta, por supuesto, pero sobre todo entra en juego el sentido común. La lógica, cuando el paciente está bajo hipnosis, es un poco diferente de la lógica del estado consciente.

El trance hipnótico permite que el hemisferio izquierdo - la mente crítica y analítica - se tranquilice - deja de "pensar" por así decirlo - y que el hemisferio derecho, el hemisferio de la creatividad, de las emociones, se active.

Gracias al hemisferio derecho se puede acceder al subconsciente - el detentor de nuestra sabiduría interna, de nuestro ser esencial sin juicio, de hecho el subconsciente funciona algo así como la mente de un niño -, a toda la información que necesita el paciente para desbloquearse.

Cuando la mente crítica y analítica ya no interviene se accede a las verdaderas emociones del paciente.

Existen diferentes técnicas para acceder a estas emociones y sabiduría interna y ayudar a un paciente: la hipnosis sugestiva, las visualizaciones, los anclajes (que son asociaciones arbitrarias creadas para acompañar al paciente en cualquier situación difícil), las regresiones, y las progresiones.

En hipnoterapia, se utilizan todas estas herramientas.

Muchas escuelas europeas prescinden de la hipnosis regresiva, cuando es la herramienta más útil de todas.

El trabajo bajo hipnosis no tiene nada de complicado, necesita sentido común, una comprensión de las necesidades emocionales básicas de todo ser humano, y un deseo profundo de querer ayudar, de querer acompañar, y NO de querer aconsejar al paciente qué hacer con su vida.

La hipnosis es un regalo extraordinario ya que permite a un ser humano re-encontrarse consigo mismo.

Texto original: Florence Cohen


Hay hipnólogos que no están de acuerdo con la eliminación del síntoma antes de comprender la causa que lo provocó, es decir insisten en encontrar el origen del problema para poder resolverlo desde su raíz. No obstante hay otros hipnólogos que actúan directamente sobre los síntomas obteniendo un gran éxito y parece ser que en la mayoría de los casos los síntomas no se vuelven recursivos ni producen otros síntomas.


Un poco de historia

La historia de las regresiones y de la hipnosis están muy ligados. Puede decirse que desde tiempos inmemoriales se ha conocido la hipnosis, ya en el antiguo Egipto hay inscripciones que revelan la práctica de la hipnosis en los llamados templos del sueño.

En tiempos más o menos recientes:

  • Anton Mesmer (1734-1815) en el siglo XVIII inició el empleo sistemático de la hipnosis, aunque él hablaba de magnetismo.
  • James Braid (1795-1860), médico escocés, fue el primero en utilizar la palabra "hypnos" que en griego significa sueño. Desechó la idea de Mesmer del magnetismo y descubrió que la fatiga de los músculos oculares al mirar a un punto fijo producía el estado hipnótico.
  • James Esdale (1808-1859), cirujano escocés descubrió la anestesia natural con hipnosis, llegando a realizar miles de intervenciones así. Su método se utilizaba antes de la institucionalización del uso del cloroformo.
  • Emile Coué (1857-1926), psicólogo y farmacólogo francés, aplicó la "sugestión" en hipnosis para la solución de infinidad de problemas. Se le conoce como el padre del condicionamiento aplicado.
  • Milton Erickson (1901-1980), psiquiatra norteamericano, innovador y pionero en cambiar las técnicas de hipnotismo aplicadas a la psicoterapia, utilizó el poder de la metáfora en su práctica hipnótica.
Desde los precursores iniciales hasta nuestros días infinidad de especialistas han permitido refinar y optimizar las técnicas para facilitar los mejores resultados a los clientes en el menor tiempo posible.


Mitos sobre las regresiones

Uno de los principales mitos a la hora de hablar de las regresiones, es que para realizarla se deba estar en un estado de "completa relajación". La relajación sólo es importante en cuanto a que te ayuda a olvidarte de tu cuerpo para centrarte en el proceso de regresión.

Otro mito es que pierdes conciencia o que cedes todo tu control al terapeuta. Esto es totalmente falso, porque nada ni nadie puede someterte o controlarte a menos que tú así lo decidas y en la sesión de regresión nadie te va a pedir algo así.

Es cierto que hay gente a la que le da miedo saber lo que "hizo" o "qué fue" en otras vidas. Su miedo está ligado a su propio juicio o enjuiciamiento (un mecanismo mental), pero debe darse cuenta de que al saberlo va a ampliar su manera de ver la vida, de ver sus vicisitudes actuales, o sus limitaciones y formas de pensar, y, lo más importante, va a poder solucionar conflictos o problemas actuales.

Además, todo lo ocurrido en otras vidas fue propio a esas vidas, fue responsable en aquel entonces y no ahora, y la comprensión es la clave en la ayuda que le va a aportar la terapia regresiva. Algunos malentendidos sobre el karma también favorecen este mito.

Uno de los principales miedos es el no poder salir del estado de hipnosis o del estado autohipnótico. Esto es totalmente imposible y que se sepa no hay ni un solo caso reportado. En todo caso lo que puede pasar es que uno se duerma de forma espontánea y despierte después de un sueño reparador.

Las técnicas hipnóticas serían desaconsejadas para personas que tengan graves trastornos de la personalidad, personas con epilepsia y aquellas que son fantasiosas en exceso.


Conclusión

Si resuena contigo esta terapia busca un profesional que te inspire confianza.

Intenta no crearte expectativas sobre el resultado y recuerda que tú también puedes autohipnotizarte.

Lo importante a final de cuentas es que consigas vivir el presente plenamente.

No pierdas de vista que tú no eres tu pasado, tu verdadera identidad es muchísimo más grande y tu poder presente y real es increíble.

Cuando sabes quién eres, tu pasado, tus vidas pasadas, el karma, son una mera distracción (o entretenimiento).

 

 


"- Yo veo al ser que hay en ti. Bienvenido a este espacio." Núria (coach espiritual)