La entropía

La entropía sería lo que nos invita a permanecer en las corrientes de masas, en un nivel vibratorio bajo, en nuestra "área de confort", para que "el sistema" (el matrix) permanezca ...

El gran juego

En su primera definición la entropía se refiere al desorden, grado de homogeneidad o cantidad de energía "desperdiciada" en un sistema. La entropía es a su vez energía y conciencia, y por tanto busca perpetuarse y crecer.

En cierta forma podemos decir que en el mundo de la manifestación la mente es el peón y la reina de esta partida, porque nuestra mente conciente participa a este juego para que descubramos a través de la experimentación que realmente existe un plan para cada uno de nosotros, que pretende que vayamos creciendo en sabiduría, en amor y en libertad.

En anteriores monografías hemos comprobado que el camino que nos permite ser libres del pasado, confiados en el futuro y así vivir plenamente en el presente, pasa por gestionar correctamente nuestras emociones y deshacernos de los procesos mentales obsoletos que limitan nuestro raciocinio y/o nos sombran en niveles conciencia bajos.

Poco importa el camino que elijas para todo eso, incluso el nombre que les des a los obstáculos: anclajes, patrones mentales, resistencias, engramas (orden hipnótica sembrada con dolor), ..., el resultado es mucho más global y atemporal.

No estamos solos, tenemos muchos compañeros de juego, algunos visibles otros intangibles, y todos, sin excepción tenemos un papel, un rol y un motivo de ser.


Miedo a la muerte

Es fácil entender que la mente racional que se limita a lo que sienten sus cinco sentidos puede tener miedo a la muerte, porque carece de la información necesaria para entender que la vida física no es más que un instante de la vida real, que la muerte del cuerpo físico no es el fin, sino una etapa de transición hacia otra existencia menos limitada, que todos nos vamos a reencontrar con los seres queridos que se fueron al otro lado antes que nosotros y que también nos los vamos a encontrar en encarnaciones posteriores.

La respuesta racional ante este miedo ha sido crear religiones que nos hablan del más allá, pero esas mismas instituciones (humanas) que deberían liberarnos del miedo a la muerte nos hablan de lo que deberíamos hacer o dejar de hacer según la corriente política y/o filosófica de la época y nos insertan un mal mucho mayor, el miedo a la vida.

Cada vez que un humano dijo que había un dios interior y no quiso adherirse a un culto o a unas creencias que no eran suyas acabó perdiendo amistades, familiares y a veces la vida.

Puedes creer que eres dios, que una parte de ti está en la estrellas, porque así es.


Miedo al amor

El verdadero amor nunca será encontrado en otra persona hasta que lo encuentres en ti mismo.

Pero no puedes pagar a nadie para que esto suceda. No hay ninguna pastilla y no puedes acudir a nadie que te lo arregle todo. Vas a tener que enfrentarte a esto tú mismo para que algo suceda en tu interior.

Hay muchos cursos que puedes tomar sobre "Cómo amarse más a si mismo", pero cuando acabes todos ellos sólo tendrás un montón de palabras en tu mente, un montón de procesos y una muy buena probabilidad de que no te ames más de lo que te amas ahora.

La conciencia humana básica está diseñada para la supervivencia, lleva consigo vieja energía que engendra odio y guerra, decepción y depresión, lleva consigo la falta de confianza en nosotros mismos y siempre nos hace sentir solos. Quizás sea hora de pasar de la supervivencia a la existencia consciente.

Permite también que la intención pura empiece a trabajar en ti. La intención pura es la intención de tocar aquella parte de ti que quizás nunca antes tocaste, esa parte que se conecta directamente con los patrones de las células madre y el registro akáshico. Tu Ser Superior es una pieza del creador, es la misma alma que has tenido durante cada vida individual. Un amigo que ha estado contigo en cada viaje. Todos lo que han podido contactar con ese amigo han experimentado el amor puro.

El proceso no es comprensible ni intelectual, pero siempre va a funcionar. Tu Ser Superior siempre tiene la mano extendida, esperando a que des este paso. ste es el Dios amoroso que te pone en un lugar, sincrónicamente, donde puedes escuchar esto y tomar mejores decisiones.


Miedo a la enfermedad

Es notoria toda la desinformación existente respecto a la enfermedad. Es cierto que en el mundo biológico nuestro sistema inmunológico tiene que vérselas son virus, bacterias y otras entidades "dañinas", pero como analizámos en la monografía de la enfermedad el origen o "razón de ser" de la enfermedad es mucho más cercano.

Deberíamos ser conscientes de que en la mayoría de los casos la enfermedad es una manifestación de un conflicto interno. Una forma de comunicación entre diferentes nuestros cuerpos.

Nuestra forma de alimentarnos, nuestro comportamiento social, sexual, profesional, ... está plagado de incoherencias y son el vivo reflejo de nuestro propio mundo interior, heredado y reprogramado en cada experiencia vital.

No nos conocemos a nosotros mismos, no nos escuchamos, y la enfermedad es una señal de alarma, y no suele llegar sin avisar.

Es importante que empecemos a entender mejor los procesos cognitivos que hay detrás de cada manifestación.

Más información en el blog
Desencriptando la enfermedad

De lo que estamos seguros es que el amor y sus diferentes expresiones son curativos y saludables.

Respira y ámate a ti mismo. Amor incondicional. Como ya ha sido dicho muchas veces, la cosa más dura que vas a afrontar en esta vida es cómo amarte a ti mismo. Te distraes. Haces cualquier cosa para no tener que tomar el tiempo para amarte a ti mismo, encuentras el drama, las distracciones, intelectualizarás, te pondrás filosófico, todo como una distracción ....


Miedo a la sexualidad

La relación sexual es una manifestación de amor íntimo. Cuando los espíritus son afines y se aman mutuamente, el sentimiento de amor profundo se manifiesta en la relación sexual, y se produce simultáneamente al intercambio de los cuerpos físicos un intercambio energético que los revitaliza y los llena, y que surge de la interpenetración de todos los cuerpos. 

Pero a veces el sexo tiene más que ver con la necesidad de reconocimiento por parte de los demás. Se convierte en una forma de satisfacerse a sí mismo, y raramente se piensa en las necesidades del otro. Otras veces el sexo deriva de una necesidad o un vacío emocional, y el sexo se convierte en una válvula de escape. En ambos casos no es el sexo sino el estado inmaduro de la conciencia lo que falla.

Otro tabú respecto a la sexualidad es la masturbación. Si realmente eres capaz de hacer el amor contigo mismo, disfrutar al tocar tu cuerpo, disfrutar incluso de tu mente, de tus pensamientos, entonces es como una buena comida o un buen vaso de vino, puedes estar seguro de que estás invitando a tu divino.


Miedo a las sombras

Las sombras del exterior no son sino el reflejo de nuestro interior. Puedes haber olvidado qué es ser un ser humano, luz y oscuridad al mismo tiempo.

No despiertes en la mañana y pienses que tienes que ser el mismo que ayer, que tienes la misma manera de hacer las cosas. Explora las posibilidades de las diferentes formas de aproximarte a ti mismo, de abordar tu vida, de tu invitación a tu espíritu para que entre tu divino. Tu divino también se adapta a ti. El se adapta a ti, al tipo de día que estés teniendo, a tus propios deseos, tus propios sentimientos.


Miedo a la verdad

Encarnar, tomar esta forma tan densa, aunque sea para participar a esta, la más grandiosa aventura sensual del universo, es como estar comprimido y condensado, y lo más difícil de ello es perder la conciencia sensorial. Estamos tan condensados que la conciencia sensorial se enfoca solamente en las cosas con las que estamos familiarizados la vista, el olfato, el oído, el tacto, el gusto.

La verdad da miedo porque a veces preferimos cierta comodidad. La verdad asusta porque todos creemos tener que ocultar nuestra oscuridad. Nos controlan con verdades parciales o con grandes mentiras, así que esperas que un día el mundo vea la luz una vida donde reine la verdad, pero que no sea mañana mismo.

La verdad forma parte de tu propia responsabilidad. Si abres tus puertas a la luz, la verdad es liberadora, es un compromiso con el libre albedrío, y por ende con tu crecimiento espiritual.


La entropía

Como has podido comprobar hemos decidido titular todos los apartados como "Miedo a ...".

El miedo es la herramienta más distorsionante, más distrayente y limitadora con la que cuenta la entropía.

El miedo se situa siempre en un futuro más o menos probable, as que no puede ser contrastado, ni vencido, es una ilusión.

La entropía no es ni mala ni buena. Su función dentro de la matrix es perpetuar el drama, el sufrimiento y las bajas frecuencias. Una vez cumplida su misión, que es permitirnos experimentar todo eso, en tus manos está dejarla sin efecto adquiriendo una actitud de vida diferente, más presente, más elevada.

Tu opción es ascender como ser soberano y auténtico, como maestro encarnado que eres.



 


"- Yo veo al ser que hay en ti. Bienvenido a este espacio." Núria (coach espiritual)